Comparte esta página con tus amigos:

El Bisonte Americano

Artiodáctilo de la familia de los bóvidos y subfamilia de los bovinos; mide unos 3m de longitud, más 60 cm, aproximadamente, de cola y su alzada es de 1,90 m. El peso oscila entre los 600 y 800 kg. Sus cuernos son cortos; el pelo es oscuro y larguísimo en la cabeza, grupa, pecho y patas. Muy abundante antaño en las praderas de América septentrional, hoy día sólo sobrevive en las reservas y en los parques zoológicos.

Por puro instinto, los bisontes americanos saben encontrar los mejores sitios para vadear un río. Sin embargo, son buenos nadadores y, como todos los bovinos, buscan el agua para poder bañarse.

La hembra se separa del rebaño en el momento de alumbrar su cría. La capa del recién nacido tiene un color sensiblemente más claro que la de los bisontes adultos.

Los bisontes americanos, protegidos desde principios de siglo por disposiciones legales encaminadas a evitar la extinción de la especie, viven hoy en las reservas existentes en los grandes parques nacionales de los Estados Unidos. Cubiertas sus necesidades y a resguardo de todo peligro, parece que han perdido algo de su proverbial vitalidad.

Entre los bisontes, la época del celo tiene efecto entre julio y setiembre. Los machos entonces luchan violentamente entre sí para dirimir la posesión de las hembras.

El Bisonte Americano

(Bison bison)

El BISONTE AMERICANO es el mamífero terrestre de mayor tamaño de aquel continente. Las hembras son siempre más pequeñas que el macho. La cabeza de estos rumiantes es bastante más gruesa y tosca que la del bisonte europeo; su frente es más ancha, el tabique nasal más arqueado y las orejas más largas. El cuello, corto, alto y estrecho, sobresale hacia la cerviz, que es bastante prominente, formando luego una línea muy inclinada que desciende hasta la base de la cola, gruesa y corta; el cuerpo es muy ancho en la región torácica y se adelgaza hacia la parte posterior. Las patas son relativamente cortas y delgadas.

A diferencia del bisonte europeo, que prefería vivir en los bosques, el americano fue un animal típico de las grandes estepas conocidas con el nombre de praderas. Es probable que mucho tiempo atrás viviese también en los bosques, y que al irse restringiendo su área de dispersión acabase estableciéndose definitivamente en las praderas.

La época del celo de estos animales se presenta en los meses de agosto y setiembre: entonces todo el grupo da muestras de una gran inquietud; los macho luchan entre sí hasta que el vencido cede el puesto al vencedor. Las hembras dan a luz un becerro en cada parto, sólo raras veces dos; el parto se produce entre marzo y julio, y alguna vez incluso a principios de agosto. Unos días antes, la hembra se retira a un lugar bien resguardado, donde luego criará al becerro hasta que esté lo suficientemente robusto para poder agregarse al rebaño.

El bisonte aunque parezca tosco y pesado, se mueve con cierta ligereza y puede cubrir grandes distancias manteniendo constante la velocidad. No camina con el andar indolente del buey doméstico, sino que lo hace más bien con pasos firmes; trota de prisa y con zancada larga, y cuando galopa es tan veloz que incluso un buen caballo no consigue adelantarlo. Es, además, un excelente nadador, demostrando en el agua la misma fuerza y resistencia que caracteriza todas sus acciones.

En verano, la hierba jugosa de las praderas le ofrece comida suficiente y abundante, mientras que en los meses invernales ha de contentarse con un alimento más bien escaso, constituido por ramas y hojas secas, líquenes y musgos. Pero para este animal el agua es tan indispensable o más que la comida: en efecto, ya sea por la mañana o por la tarde, los bisontes han de beber en abundancia.

Antiguamente la carne del bisonte era muy apreciada y constituía el alimento fundamental de los pieles rojas. También los blancos solían utilizarla, mezclándola con grasa, para elaborar un alimento llamado "pemmican", que se consumía mucho en las expediciones polares.

Con la piel, los indios confeccionaban diversos tipos de vestimentas y cobertores de tiendas; se utilizaban incluso los huesos y tendones, y hasta los excrementos eran aprovechados como combustible.

Los bisontes americanos constituían antaño manadas innumerables que recorrían las dilatadas praderas de América septentrional.

www.zoowebplus.com