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El Gorila

Simio de la familia de los Antropomorfos; en posición erecta tiene una estatura que puede alcanzar los dos metros. Tiene el pelaje color gris y una dentadura robustísima. Vive en los bosques de África occidental y central. se alimenta, sobre todo, de vegetales.

En el gorila, la nariz es aplanada hacia la mitad de su longitud y aparece muy ancha hacia los lados.

La movilidad de la expresión es, ciertamente, un reflejo de la rápida reacción de su sistema nervioso, notablemente evolucionado ante los estímulos externos.

Hay dos formas de gorila que viven en localidades distintas: el gorila de montaña, cuya fotografía presentamos aquí, de cuerpo más robusto y pelaje más espeso, y el gorila de llanura o de costa. Es probable que en épocas pasadas habitaran en una única zona de mayor extensión.

Área de dispersión del gorila. El gorila de llanura vive en el Gabón, Congo occidental y Camerún (zona roja); el gorila de montaña vive en el Congo oriental y en las regiones del lago Kivu y de los volcanes Virunga (zona verde).

El Gorila

(Gorilla gorilla)

Los GORILAS habitan, exclusivamente, las selvas ecuatoriales del África occidental. Son verdaderos animales de bosque, aunque tengan, en mayor grado que los restantes monos antropomorfos, hábitos terrícolas.

Existen dos tipos distintos de gorila: el GORILA DE LLANURA O DE COSTA (Gorilla gorilla gorilla) que vive en la parte occidental de la selva ecuatorial (Gabón, Congo occidental y Camerún) y el GORILA DE MONTAÑA (Gorilla gorilla beringei) que vive mucho más hacia el este, en las zonas montañosas y boscosas del Congo oriental y en los territorios limítrofes, sobre todo en la maravillosa región del lago Kivu y de los volcanes Virunga.

Es muy probable que en el pasado los gorilas habitaran en una única y gran área que se extendía desde el África occidental a la central. Pero tras profundos cambios ambientales, ligados a la desaparición de la selva, las dos poblaciones actuales se han ido progresivamente diferenciando en dos razas geográficas, que tienen costumbres y caracteres morfológicos propios, y que se hallan separadas entre sí por una distancia superior a mil kilómetros.

El gorila es comparable a un hombre robusto aunque sea algo más pequeño y mucho más cuadrado. en posición erecta tien, generalmente, una estatura que oscila entre 1,25 y 1,75 m, pero puede alcanzar los dos metros. La apertura de los brazos es de 2 a 2,75 m. La longitud y robustez de las extremidades delanteras y del tronco, el desproporcionado tamaño de las manos y de los pies, en los que los dedos medios están, en parte, unidos por una membrana, constituyen las características más destacadas del gorila.

La nariz, aplanada sobre todo hacia la mitad de su longitud, aparece muy ancha hacia los lados. también la boca es ancha hacia los lados. También la boca es ancha, provista de gruesos labios, más cortos y menos movibles que los de otros monos antropomorfos y más parecidos, por lo tanto, a los humanos. Las orejas son menores que las del chimpancé, pero mayores que las humanas, a las que, por otra parte, se parecen más que las de cualquier otra especie de mono. El cuello de por sí corto, solamente por los lados y de frente se distingue del tronco sobre el cual, en consecuencia, parece que la cabeza se apoye directamente.

El pelo liso, bastante largo y lanoso, deja totalmente descubierta la pare anterior del morro. También están desnudas las orejas, las manos y los pies, tanto en la parte lateral como en la inferior, hasta donde los dedos no se hallan unidos por la membrana. Las partes desnudas tienen una coloración gris: en las zonas pilosas la piel tiene un color castaño oscuro, mientras el pelo ofrece diverdos tonos; predomina el gris oscuro, avivado por pocos pelos rojizos y gris claro.

No existe gran diferencia entre machos y hembras, si no es por la corpulencia y la conformación de la cabez y, ni siquiera, entre jóvenes y viejos; sin embargo el gorila joven siempre tiene algo desproporcionado en sus formas, cosa que sucede en todos los animales que no han alcanzado su desarrollo corporal completo.

Los dientes son muy robustos; bien desarrollados los caninos, casi como en los grandes carnívoros. La robustez del esqueleto está proporcionada a las dimensiones del animal; llama la atención, en la cabeza, la longitud y estrechez de la caja craneana, que presenta una fuerte cresta ósea longitudinal, que deja para el interior un espacio muy pequeño. La mandíbula es enorme y son extraordinarias la robustez de los huesos del brazo y de la mano, así como la amplitud de la caja torácica formada por trece costillas.

El gorila corre apoyándose sobre las cuatro extremidades y se le ve algunas veces solo, otras en compañía de una hembra o de un pequeño. Arranca de los árboles las ramas y las hojas que alcanza fácilmente desde el suelo y, con frecuencia, se sube a los árboles para tomar frutas. Por la mañana y por la noche recorre las plantaciones de los poblados, devorando pisang y cañas de azucar. De noche elige un árbol para su reposo.

Durante la época de celo los machos se disputan, por medio de la fuerza, la posesión de las hembras. El grito de este enorme mono tiene una entonación lastimera; pero cuando el animal está enfurecido, el grito es agudo y ronco al mismo tiempo, y bastante parecido al rugido de un tigre.

Cuando la hembra se halla grávida, el macho le prepara un nido, a una altura del suelo que oscila entre los cinco y los ocho metros; se trata de una especie de yacija descubierta, hecha con ramas secas y hojas que el animal amontona con sus manos. La hembra da a luz al pequeño en ese rudimentario nido, que abandona inmediatamente después. El vínculo familiar se halla muy desarrollado hacia las crías, que reciben cuidados y protección del padre y de la madre.

El largo período de dependencia familiar de los pequeños gorilas parece ser una de las causas determinantes de su desarrollo intelectual. Así nace en ellos la necesidad de comunicar las experiencias de un individuo a otro.

Según estudios, parece ser que la jerarquía entre los gorilas se basa más sobre la personalidad que sobre la fuerza física. El jefe guía al grupo porque está mejor dotado para hacerlo, pero su autoridad no es rígidamente limitadora de la libertad de sus compañeros.

Quien ha tropezado con el gorila adulto, que de día en día se hace más raro, y ha podido observarle en libertad, habla de él con una mezcla de miedo y respeto. Este gigante de la selva, que irritado, podría con facilidad doblar un a barra de hierro, no es en realidad feroz; no es capaz de agredir, en efecto, más que para defenderse.

Los primeros intentos de criar el gorila en cautividad constituyeron otros tantos fracasos. Actualmente se ha logrado incluso que se reproduzcan, a base de prodigarles infinitos cuidados y recurriendo a todos los procedimientos para crear artificialmente condiciones ambientales parecidas a las de los países de origen. En la fotografía, un gorilita entre las hojas de un banano.

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