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La Jirafa

Artiodáctilo de la familia de los jiráfidos; mide 2,20 m de longitud, más uno de cola; la alzada en la cruz es casi de 3 m y alcanza los 5 m hasta la parte superior de la cabeza. El peso total del animal oscila entre los 500 y 1000 kg. Su cuello es larguísimo, así como las patas; en cambio los cuernos son cortos (en ambos sexos), formados por prominencias óseas cubiertas de piel o por estuches córneos. Sobre el pelaje, de fondo claro, destaca un conjunto de manchas más oscuras, rojizas, que forman una especie de retículo con el color del fondo. Vive en rebaños en los bosques africanos al sur del Sahara y se alimenta, por lo general, de hojas de acacia.

Tras el destete, la cría de la jirafa se integra en el rebaño, en el que los ejemplares adultos cumplen una función protectora con respecto a los individuos jóvenes.

 

La jirafa vive en algunas regiones al sur del Sahara, desde Nubia al río Orange, al Este, y hasta Nigeria y Angola al Oeste.

La Jirafa

(Giraffa camelopardalis)

La JIRAFA se caracteriza por la extraordinaria longitud de su cuello, por sus altas patas y por presentar la línea del dorso muy inclinada. Esa longitud del cuello y la altura de las patas hacen de la jirafa el más alto y también, proporcionalmente, el más corto de todos los mamíferos.

Distribución

Actualmente la jirafa tiene un área de dispersión geográfica muy fragmentaria, encontrándose en algunas regiones al sur del Sahara, desde Nubia hasta el río Orange, al Este, y hasta Nigeria y Angola al Oeste.

Hábitat

Vive en las estepas en las que haya árboles y matorrales, y casi nunca se la encuentra en lugares montañosos.

Comportamiento

Suele vivir en rebaños de diez a quince individuos, pero allí donde tiene la seguridad de poderse defender de sus enemigos se reúne en grupos mucho más numerosos. Estos rumiantes, por lo general caminan con paso tranquilo y majestuoso, y al mismo tiempo con mucha gracia, porque mueven a la par las dos patas del mismo lado; en cambio en la carrera pierden toda su elegancia. Cuando huye, la jirafa coloca la cola sobre el lomo.

Cuando quiere acostarse, empieza por apoyarse sobre la flexible articulación de las patas delanteras, luego recoge y dobla las posteriores y, por último, se apoya en el suelo con el pecho, tal como lo hace el camello. Su sueño es ligerísimo y dura poco; puede estar varios días sin dormir, o, como máximo, descansa de pie.

Alimentación

Debido a sus caracteres físicos, la jirafa es un animal poco apto para pastar la hierba; en cambio alcanza con la mayor facilidad, las hojas de los árboles: para ello se vale de la lengua, extremadamente movible y con la que logra atrapar hasta las cosas más diminutas.

Las jirafas se alimentan principalmente de ramas, hojas y yemas de mimosa, aunque también les gustan las hojas de las plantas trepadoras que, en gran número, cubren los árboles de los bosques africanos. Cuando se nutre con alimentos frescos y jugosos puede permanecer mucho tiempo sin agua, pero en las épocas de sequía recorre varios kilómetros para abrevar en las lagunas pantanosas o en las charcas.

Reproducción

En cuanto a la reproducción de estos animales, las observaciones hechas en distintos parques zoológicos demuestran que el apareamiento se produce en marzo o a principios de abril, y el parto en mayo o junio del año siguiente, es decir, tras una gestación que oscila entre 420 y 450 días. Cuando el pequeño viene al mundo, permanece inmóvil durante un minuto, aproximadamente, y luego comienza a respirar; al cabo de media hora intenta levantarse y poco después se acerca, dando traspiés, a la madre. A las diez horas del nacimiento corre ya por todas partes.

Es muy extraña la postura de la jirafa cuando bebe o quiere atrapar algo del suelo. Normalmente separa las patas delanteras y baja la parte anterior del cuerpo, lo que permite a su largo cuello llegar hasta el suelo.

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